Fecha de publicación
18.09.2026
Autor
Frater Simon Bailoni
Lugar
Bregenz

Jornadas “Benedicto” en el Monasterio de Thalbach

Benedicto XVI y Newman: Aprender de los maestros de la fe: este fue el lema de las Jornadas de este año en Bregenz, en las que 14 jóvenes de seis países diferentes se reunieron en el Monasterio de Thalbach y vivieron, del 27 al 30 de agosto, junto nuestra comunidad religiosa unos días de oración y estudio. Las Jornadas estuvieron dirigidas por el Padre Hermann Geissler FSO, miembro de la comunidad y director del Centro Internacional de los Amigos de Newman en Roma, que colaboró durante mucho tiempo con el Cardenal Joseph Ratzinger/Benedicto XVI.

Benedicto XVI sentía un gran aprecio por san John Henry Newman, a quien el Papa León XIV ha proclamado Doctor de la Iglesia. Las reflexiones sobre la vida de dos hombres de Dios, sobre su búsqueda de la verdad y su labor como padres espirituales, así como la lectura conjunta de algunos discursos de Benedicto sobre Newman, fortalecieron la fe de los participantes ante los retos de nuestros tiempos. Además, se compartieron testimonios personales y la vida de oración con las hermanas y los hermanos de la Familia espiritual «La Obra». Los días culminaron con dos momentos destacados: la Misa solemne con motivo del 29.º aniversario del fallecimiento de la Madre Julia Verhaeghe y una celebración eucarística en la montaña del Hohen Kugel, una cima con vistas maravillosas sobre Vorarlberg y más allá.

Los testimonios de algunos participantes demuestran que la fe nos une:

 

«Las Jornadas han sido una maravillosa síntesis de espiritualidad, convivencia familiar y conversaciones teológicas intelectualmente estimulantes».

- Johannes

 

«Han sido unos días muy enriquecedores y alegres. Marcados por la oración comunitaria en una comunidad llena de vida».

– Josef

 

«Las Jornadas me han mostrado cómo la fe nos une más allá de las fronteras nacionales, nos fortalece y nos convierte en mejores personas».

- Benedikt

 

»¡Las Jornadas “Benedicto” han sido realmente una experiencia maravillosa! Fueron unos días en los que, sumergidos en la lectura y la oración, pudimos acercarnos más a nosotros mismos y a la verdad de la Iglesia. Para mí, este tiempo que hemos pasado juntos se me ha hecho demasiado corto…«
Jonathan