Fecha de publicación
12.01.2026
Autor
P. Hermann Geißler FSO
Lugar
Roma

Así fueron las jornadas “ven y verás” en Roma

Del 28 de diciembre de 2025 al 2 de enero de 2026, varios jóvenes provenientes de Alemania, Austria, Liechtenstein, Hungría y Estados Unidos estuvieron con nosotros en el Colegio Paulino de Roma.

Durante esos días rezamos, comimos, trabajamos y jugamos juntos. Escuchamos testimonios de vocaciones y nos fortalecimos mutuamente en la fe y en el amor a la Iglesia.

En algunas conferencias profundizamos en la historia, la oración, la vida comunitaria y la misión apostólica de nuestra Familia espiritual, así como en la vida y obra de San John Henry Newman.

Entre los momentos más destacados se encuentran la participación en la Misa de fin de año con el Papa León XIV, el servicio como acólitos en San Pablo (durante la Misa del cierre de la Puerta Santa) y en la Basílica de San Pedro (durante la celebración eucarística con ocasión del tercer aniversario de la muerte del Papa Benedicto XVI), la peregrinación a las siete iglesias y finalmente una divertida y devota celebración de Nochevieja.

Algunos testimonios de los participantes:

«Ha sido una semana magnífica en todos los sentidos, en la que hemos vivido momentos culminantes llenos de convivencia familiar, sustentados por la oración, la Eucaristía y la adoración, con un programa de peregrinación bien pensado para concluir el año jubilar».

 

«Roma, en cuanto razón y fundamento de la fe católica, ya me era conocida en su esplendor exterior por mis anteriores viajes a la ciudad; sin embargo, la conexión con la espiritualidad subyacente de esta ciudad y la fe católica que emana de ella solo se me ha revelado realmente a través de la Comunidad y el Carisma de la FSO y se ha grabado en el corazón».

»Las jornadas “ven y verás” han reforzado mi amor por Jesús y su santa Iglesia.«

«Los días fueron únicos. Además de gozar del variado programa y la excelente comida, disfrutamos de momentos maravillosos rezando juntos. Aprendí mucho de cada uno de los participantes y estoy deseando que lleguen las próximas jornadas».

 

«Pasamos mucho tiempo en San Pedro y en San Pablo, cerca de las reliquias de los apóstoles y de muchos grandes santos. Nos dedicamos a la oración, al servicio y también al juego, y conocimos aún mejor la vida de La Obra. Nos divertimos mucho como grupo y nos fortalecimos mutuamente en la fe».

»Me alegro de haber podido disfrutar de una convivencia alegre y de momentos de oración y servicio mutuo gracias a la acogida calidad y cordial por parte de la Comunidad. Estoy especialmente agradecido porque, formando parte de este grupo tan inspirador, he podido descubrir el corazón de la Iglesia Católica y el Vaticano.«